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cruz del sur

smile?... is that all?

smile?... is that all? Ella llega temprano y prepara el desayuno apenas encender las luces. A esa hora no hay nadie y la sala es toda para nosotras.
Pero veníamos esquivando el rato… hasta hoy, que nos dedicamos un tiempo de sinceridad contra relojes.

Lluvia. Frío. Mate…

“Bueno… y por fin me vas a contar en qué andás o qué te pasa?”, me preguntó sin matices ni tibiezas. “Porque pensé que era distancia conmigo, pero veo que es general…”

El dedo en la yaga duele cuando la herida está abierta, pero en éste trance siento que no hay yaga, ni herida, ni dedo. Entonces traté de explicarle lo mejor que pude, escuchándome cada eco y murmullo, para entender tal vez mi propia voz.

“Estoy lejos… No quiero perteneces a ninguna parte… No encuentro amarras, ni curso, ni destino, ni muelles… Es tristeza y vacío y desgano y rabia, sin etiquetar… Pero obviamente no es el mundo. Soy yo que no busca ni sabe un motivo y hace demasiado, que vivir sobreviviendo no me alcanza y me cuestiono… si acaso algo tiene sentido…”

Es cierto. Dije que afuera llovía y mi alma nostalgiosa se contagia las lágrimas del día. Pero el clima es cambiante y no hay primaveras ni soles desde hace meses, en ésta rutina.

“Es bueno meditar, Mhel…”, la escuché decir. “Sos joven y podés cambiar tu rumbo… Yo ahora me replanteo, si vale la pena remar en contra de la corriente… y para qu酔

Antes de salir, acepté un último amargo y el consejo sobrio de la vieja amiga.
Afuera, detrás de los vidrios, los guardapolvos blancos chorreaban sonrisas.
Tocamos la campana y abrimos la puerta.

Alguien
con alguna esperanza,
hoy
tal vez,
se atrevería a soñar…

rojA

2 comentarios

rojA -

a veces siento que mi vida es todo el tiempo así... tinta de un tintero que escribe invisible y con la única seguridad del dolor en la mano, en cada músculo que sostiene la pluma, de lo imposible.

gracias Zoroastros, parece que el mago es el único que entiende lo que queda... más acá.

zoroastros -

Que buen texto, me hizo sentir la lejania frente a los sueños de uno, de esos momentos que van quedando en el tinteto por su propia imposibilidad pero que no pierden su fuerza y merecen ser realizados por el solo hecho de caminar unos segundos en ellos.