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cruz del sur

sur

ambigüedades

el límite
entre la derrota y la desidia

es
un murallón desierto

sin promesas
ni horizontes

flameando indiferentes

al adiós

...

rojA

el piquete

el piquete Las brasas de un fuego grande me consumían la noción de tiempo y espacio. El chisporroteo de las llamas se mezclaba al murmullo de unas voces melódicas conversando en lo alto de la trasnochada. Alguien me había cubierto con un poncho y estaba reclinada y cómoda en unos fardos. Me incorporé. Busqué con la mirada un parámetro y recordé que eso era la ruta, el piquete, las personas con las que había compartido el día entero y ahora, la noche vacía del camino.

Cerca de mí había chicos dormidos y mujeres conversando en secreto. Una anciana me palmeó la espalda. No habló pero me acercó un jarro tibio con mate cocido que acepté y agradecí... Hacía frío ahí, al amparo de la nada y las estrellas. El no estaba. Salí a buscarlo envuelta y soñolienta.

Muchos dormitaban. Unos pocos alimentaban la vigilia y me veían pasar como a un fantasma, sin palabras. Una mano amiga me señaló la colina, adivinándome el deseo. Le sonreí y sus ojos desgastados de miseria, se complacieron.

Estaba arriba, refugiado en un dintel de roca, perdido en su cielo de sueños inconclusos y estrellas fugaces, como el tiempo.
“Descubriste mi escondite...”susurró como una sombra que percibe y despierta.
“Perdón...”
“Vení. Hace frío...”. Me aceptó en su espacio, dejando lugar para que me escondiera a su lado. Ahí no se filtraba el viento. Era un sillón de piedra hacia la pantalla de todo el universo. “Es el dormitorio ideal...”
“Si es tu cama... no debería compartirla... Van a hablar de nosotros...”
“¿Quiénes... las lechuzas... o las estrellas?”

de Menta y quebracho (fragmento)

rojA

romper con la identidad...

es el arma mortal de los tiranos.
Cortar los vínculos de un hombre consigo mismo.
Coartar la historia de un núcleo con su simiente.
Es lo que busca una picana.
Es lo que anhela una golpiza.
Es lo que insiste una amenaza...

Pero siempre hay un punto en que la flexibilidad del junco se vuelve intransigente.
Es la última gota que decide derramarse y fluir, o detener la travesía para conservar su equilibrio de líquido en suspenso.

El maniatado, en su invalidez sueña que es pulpo.
El amordazado, imagina en su silencio que es el trueno embravecido.
Y el artista, así sale a la vida remontando sus derrotas, desafiando barricadas, desdibujando las fronteras... y resiste

con el alma en una copa
de ambrosía
de sicuta
o hidromhiel...

(de mis reflexiones sobre el taller Arte, Política y Pensamiento crítico)
mamarracho en un cuaderno gris

Perfecto: cuento realista

El frío del sur comenzaba a sentirse y las horas de la tarde ya desteñían el sol. Aunque apenas mediaba marzo, algo en el aire y en el tiempo, adivinaba que iba a ser un año tan crudo como esas frases con las que los políticos llenaban los noticieros de todo el país.

La Patagonia estaba, como siempre, muy lejos de Buenos Aires y sus pretensiones de gran señora feudal, pero esta vez, los caprichosos designios de su egoísmo, habían estirado sus garras con tanta insistencia, que nada a su alrededor quedaría intacto. Las puertas de las oficinas se cerraban imprudentes ante los ojos de los trabajadores que veían caer las cortinas de sus reclamos una a una, sellando sus posibilidades de futuro como un cataclismo sin fronteras.

Gente de todas partes había hecho posible el sueño del progreso dejando atrás sus raíces, para sembrar su semilla en el fin del mundo, y la Tierra del Fuego, esa que se había levantado para ejemplo, ahora ardía de rabia y desesperación, temiendo volver a quedarse sola, como un fantasma viviente. Pero algunos que habían aprendido a amarla, que se habían aferrado a su cielo y a sus aguas, se resistían a perder lo poco que tenían, y luchaban; todavía luchaban para defender su vida encarnada, en cada uno de los puestos de trabajo...

Porque esa mañana, cientos de telegramas de despido, se habían enviado a todos los operarios de una importante planta industrial, que como otras, iba a ceder al avance de los “importados libres de impuesto”. Y aún no rendidos ante el dios global, hombres y mujeres se habían concentrado para tomar servicio, como cada puntual amanecer, pero éste, con la novedad del acceso denegado. Entonces había surgido la organización desesperada y el campamento, hasta una explicación veraz o una respuesta, pero nadie en todo el día salió a dar la cara ni a justificarse.

Pasaban las horas. Familias enteras preparaban fogones, toldos y alimentos para soportar aquella guardia sin relevos ni plazos conocidos. Adentro, los que quedaban intactos, debatían sus justicias y sus paraqués del asunto. García entre ellos, como encargado de personal, él mismo había escrito cada nombre, condenando al desastre a cientos y como Judas, sentía que cumplía con su deber.

Era un hombre impecable, de esos que son todo deber y responsabilidades, siempre fieles a Dios, el trabajo y la familia; tan prolijo en todo que costaba creer que existiera algo o alguien capaz de brindarle alguna satisfacción. Su vida se debatía entre el hogar y la oficina, cumpliendo siempre encargos y órdenes de sus superiores, supervisando que todo marche sobre sus carriles, controlando que nada haga peligrar esa tranquilidad.

Jamás había conocido la calidez de una charla entre compañeros y mucho menos escuchado las necesidades o las opiniones de sus empleados. Él sólo recibía recados que hacía cumplir al pie de la letra, como el de ese día crucial, que iba a ser el peor de toda su existencia.

Cuando regresó de almorzar, García se sentó en su sillón reclinable y le pidió a su secretaria una taza de té. Mientras la esperaba, cerró los ojos para relajarse un poco antes de retomar su tarea. Sabía que tarde o temprano le tendría que hacer frente a la jauría del portón de acceso, y lo que era peor... a la prensa. Y por algún motivo repentino, recordó su llegada de esa mañana. Se vio en el asiento trasero de su coche ultra moderno, siguiendo los datos del tiempo que le auguraba el chofer. Enseguida aparecieron los rostros amuchados de los despedidos, haciendo gestos y dando gritos que casi no se oían detrás de la coraza blindada de García. Pero no pudo evitar reconocer a los de siempre, entre la multitud...

Pedro Sosa, siempre con su camisa de grafa y la gorra renegrida, encabezaba los cantos de la rebelión. Como delegado sindical, no le había faltado ocasión de visitar un rosario de veces al “perfecto”, como ese indio de mierda había querido bautizarlo, pero así, a la distancia de los vidrios tornasolados y perdido tras las rejas del portón, no le pareció mas peligroso que un tábano. Era obvio que ese plantel de insaciables no pudiese comprender que el mundo había cambiado, que no supieran de capitales y de ganancias en el mercado mundial, y que no se imaginaran cómo fluctuaban los movimientos de la bolsa en la economía, y que no intuyeran la gravedad del índice del riesgo país por el que circulaban... No eran más que obreros.

Adelante, en ese avance lentísimo hacia el estacionamiento de gerencia, otro hombre pareció implorar una palabra cuando quedó prácticamente colgado del parabrisas delantero del auto. Sus ojos almendrados se clavaron en los de García pidiendo piedad, con un brillo que únicamente marca el vidrioso de las lágrimas.

Don Rosario, el sereno, que tantas noches de frío y ventisca había pasado en vilo cuidando la que llamaba su casa, balbuceaba como un chico. Porque toda su historia estaba ahí, todas sus penas y alegrías, y ahora le estaban matando los recuerdos, el pasado y el futuro. Pero tampoco esa mirada vacía de esperanza, pudo conmover al señor perfecto. Sólo había mirado el reloj, para contar en su mente los minutos que quedaban para llegar puntual a su escritorio.

Ya sobre el umbral de hierro, una mujer, ni joven ni vieja, de esas que la nieve marca como sin tiempo, sostenía un crío entre los brazos y arrastraba otros tantos de su pollera larga. El cabello raído y los rasgos secos, la rebelaron como, la a veces dama de noche y hasta ayer cocinera, Jimena, sin mas nombre. Y tal vez por la imagen de los chicos rodeándola, o por su estampa, o por las ganas prohibidas del deseo, algo se movió en el interior pétreo de García, muy adentro, pero al atravesar la garita de control, todo quedó atrás...detenido, como un borrón en una pintura y como un zumbido en una grabación ya vieja y gastada.

La secuencia de recuerdos se detuvo cuando la secretaria entró con la taza en la mano, y le informó a su jefe que tenía una reunión urgente en la gerencia. De un sorbo se bebió el té y se apuró para llegar al salón de juntas. Se arregló la corbata y se abotonó el saco

Siempre azul. Impecable, García llegó y saludó a los que esperaban. Se acomodó en su sitio de costumbre y se dispuso a escuchar. Era lógico que se acordara qué decir, cuando la prensa los atormentara de un momento a otro.

El ejecutivo principal fue el único orador. Felicitó a su subalterno por su actuación mas reciente en la empresa y le agradeció su excelente desempeño desde siempre. Además informó al grupo, que el estado real de cuentas era alarmante y que se había decidido por unanimidad anunciar la quiebra definitiva. Sin respirar, García no se atrevió a hacer ni un movimiento. Sentía que la adrenalina viajaba por su cuerpo a miles de revoluciones por segundo y pensó que el corazón le iba a estallar, pero siempre inmutable, recibió el sobre que le ofrecían y que iba a cambiar su destino para siempre...

El mismo telegrama elegante que él había confeccionado, que había destruido la ilusión de todos los que pedían clemencia desde hacía horas, días o siglos...Otra vez vio aparecer en su mente a cada uno de esos seres sin nombre que gritaban, pero sin voz, porque nadie quería oírlos. Y pensó que en un rato, apenas cuando juntara sus pertenencias del escritorio, él iba a ser uno más de esos desconocidos.

Entonces creyó entender los reclamos de Sosa, y los recuerdos de don Rosario, y la no vergüenza de Jimena y tantas, tantas otras cosas más. Imaginó a su esposa y a sus hijos, a sus vecinos, a sus amigos y enemigos, y se sintió humillado en lo más hondo, y culpable, y fracasado y solo. Estaba miserablemente solo, con una angustia que iba subiendo desde la raíz, para clavarse en su pecho y su conciencia.

Se dio cuenta de que todo lo había dado por su trabajo leal, su prestigio, y ahora le devolvían nada y no tenía armas para blandir sus reclamos, porque tampoco tenía trinchera donde guarecerse. Él era un hombre de números. A él sí le habían explicado economía y política y administración empresarial y recursos y balances y... palabras, palabras, palabras sofisticadas y en exacto equilibrio racional. Entonces sí supo cómo sentían esos del piquete y la olla popular. Y descubrió que hasta en la desgracia eran diferentes, afortunadamente ignorantes, fuertes, convocantes, lastimeros, se tenían unos a otros mientras que él estaba hueco y a la deriva, como un tronco...

El sol caía sobre el horizonte montañoso como cualquier tarde del año austral, pero esa tarde fue distinta a todas las demás. Esa tarde de marzo García descubrió que nadie ni nada, es perfecto...



rojamhel
DEDICADO especialmente a mi amigo Fernando Mut,y su tema: "el señor García", dondequiera que la vida te haya arrastrado

horror

y de qué se sorprenden
esos que hoy aprietan
sus párpados,
al horror televisado
de las verdades
más cruentas...

de qué se lamentan
esos que llenaron
sus copas,
y brindaron con sangre
esta triunfal
derrota...

muerte
más muerte
y nada satisface a la bestia
sebada de carroña
en selecta
in.....humanidad

rojAmhel

desde donde lo mires...

desde donde lo mires... “EL LOBO ES ENEMIGO DEL PASTOR
O EL PASTOR ES ENEMIGO DEL LOBO:::

EL LOBO NECESITA CORDEROS.
EL PASTOR TAMBIÉN.

EL LOBO Y EL PASTOR SON ENEMIGOS DEL CORDERO “

cuántas veces soy, fui y seré cada uno de ellos.... y cuántas vidas yacen en la lucha diaria del sobrevivir
en un mundo de competencias despiadadas, las fauces relucen detrás del más manso vellón

rojA

1º de Mayo-Siglo XXI

1º de Mayo-Siglo XXI Desde hacía una semana, K esperaba un rato juntos para ver esas vidrieras y elegir la ropa que le hacía falta. "Hoy es sábado", me dijo temprano, como siempre en esta casa donde el sol no sabe de relojes ni efemérides.

Mientras desayunábamos, le recordé que era 1º de mayo, el día de los Trabajadores, pero me sugirió que fuésemos igual, porque le pareció nada verídico que los comercios se mantuvieran cerrados. Entonces le contesté que aunque todos los negocios estuviesen de rebaja esa mañana, el 1º de mayo, según mi modo de ver las cosas, no era día de ser consumista...

Y en un relato repetido y cada año diferente, hablamos de los mártires de Chicago, de las películas que alguna vez compartimos.... Germinal, Tierra y Libertad... Sacco y Vanzetti.... rememoramos a nuestra Patagonia Trágica y acordamos dejar las compras para otro momento cualquiera.

Su papá lo llamó por teléfono, diciendo que lo esperaba en su casa, así que armamos la mochila y bajamos juntos a la calle para nuestra acostumbrada ceremonia de despedida en la parada del 44.

Doblamos la esquina y el paisaje se llenó de gente. Caminamos esquivando vecinos de caras alegres y caravanas de bolsas cargadas en ambas manos. Yo no dije nada. Él sonreía en complicidad de alguna picardía...

Pocas veces había visto tantas personas así de felices con sus mandados y me vino a la mente un revuelo de hormiguero alimentado de obreras, antes de cualquier tormenta...Obreras mansas, obreras adormiladas, obreras sebadas, obreras esclavas, sin conciencia de reclamo y derechos y dignidades...¿pero y las personas.........? ¿y las conquistas? ¿y la memoria...?

Cuando alcanzamos la segunda cuadra, la risa ya era carcajada.
Tuvo tiempo de un abrazo y antes de trepar al colectivo, me dijo en un beso compasivo..."Vieja, si fueras normal... nos aburriríamos tanto! ¡Feliz día del Trabajador!"

rojAmhiel

solitaria...

solitaria... Te leo y me leo
y vuelve a encenderme las retinas
esa pintada callejera
a la vuelta
de nuestra última esquina

"MIRA DE LEJOS, LA MASA, MOVERSE
Y NADA ES TAN PERSPICAZ
COMO NO SER PARTE DE ELLA" (Roma)

mhiel

Ser...

Ida

"En días como hoy, la verdadera dificultad estriba en levantarse de la cama.
Desayunar, ducharse, fumar un último cigarillo, recibir la visita de un cura desconocido, dejarse conducir mansamente hasta el patíbulo, apenas son protocolos insignificantes".

Sergio Borao LLop

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Vuelta

Ser
es casi un suicidio cotidiano,
un caminar por la cuerda inexistente

es saborear la estampida de los vientos,
sin oleaje
navegar hacia alta mar.

y algunas noches sin grillos
y constelaciones segadas,
ensayo en silencio las respuestas
que jamás vas a escuchar

porque intento explicarme
en secreto, un motivo
que no cabe en mis manos
y no sé... si lo hay.

soy un grano de sal
en cada boca sedienta

la grieta entre los poros
yagados, de la piel

y una gota bermeja
sangrando solitaria
como iluso atardecer...


mhiel

sin máscaras

sin máscaras Es difícil sintonizar sin ruidos en éste mundo globalizado y aglutinante... y pienso en voz alta para contrarrestar la nada, porque cada noche al acostarme, me llevo más dudas a mi infierno y porque todavía me duele el desaliento y la inhumanidad...

La identidad es la base donde se construye nuestra personalidad, encierra los valores mas remotos y la historia oculta de donde bebió la semilla antes de ser fruto.

Somos tierra conquistada, somos aculturación, somos olvido, somos nada.

El nombre de las cosas nos fue borrado y el gusto de lo propio se nos hizo rancio a fuerza de la espada. Aquí hay miles que todavía sufren la vergüenza del mito despojado y hay más, que aprendimos a ser... en el remolino colorido de todas las carnes, de todas las letras, de todos los credos amasados.

Sé, que es imposiblemente frustrante, montar el andamiaje del conocimiento, sin la base de un ser... concreto, real, histórico, social, temporal y determinado.

Siglos de imposición cultural nos devolvieron la bofetada de la amnesia colectiva y la propia negación, a buscar en otro cielo lo que siempre estuvo en éste.

¿La maldición de Malinche, por amar a Cortés...?. No, el amor es siempre amor... Lo nuestro fue y es, la rabia, la sed de dominio y por sobre todo, la desunión. Una identidad soberana no se construye en el aislamiento, se renueva y se confirma en la confrontación de la heterogeneidad, en el respeto mutuo y en la tolerancia.

Educar no es la repetición inquebrantable de lo obtuso, sino la transformación... sin cuchillas desangrantes ni universos divididos... diga lo que diga, la política educativa de turno, siempre y hoy.

rojA sudaka

siga el baile

siga el baile hoy tengo la sangre
recortada en jirones,

el gris se me pega
y ahoga el relój,

un lodazal me envuelve
las promesas del despecho,

tus traiciones eternas
de ciudadela en llamas
hacen eco

rabiando en estertores
la desidia
de tus amos sin nombre,

culpa de otro
las sonrisas mediocres,
ramilletes rancios
y aplausos

a las puertas cerradas
del mas grande burdel...

mhiel

Ps me acuerdo de un político que se pensaba distinto y decía del resto... "todos son lo mismo" y hoy, no me sorprende de la mano juntos, ver a los mascarones nuevos acoplados a los viejos y a los ocasionales y a los eternos....

salut a los blumberg y a los castells..!!!

siga el baile

amén

comprobación certera

comprobación certera Kaufman, cientícifo de yankylandia...estudió la incidencia de enfermedades mentales entre los poetas.

"Lo que encontré fue muy consistente. Las poetas tenían más tendencia a las enfermedades mentales que cualquier otro tipo de escritor o cualquier otro tipo de mujer eminente," informó."He bautizado esto como el Efecto Sylvia Plath," dijo.

Syvia Plath fue una poeta y novelista que se suicidó en 1963 cuando tenía 30 años.

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es casi como mirarme al espejo,
entonces...
la locura no sabe de fronteras
estoy todavía a destiempo
de fingir que no lo sé
pero

no hay ruidos
que interrumpan
el bullicio de esta vida
a deshora

sin bemoles
la angustia del minuto
se deshace en cenizas
cuando la cordura
de tus ritmos pálidos

me ahoga

y enciende sigilosa...
la luz

rojAmhel

diagnóstico hostil

diagnóstico hostil Es siempre una bomba
tras otra bomba,
una explosión
que derrite integridades
una bala
que desgrana la inocencia
una picana
que estalla la quietud

la indignidad
de una bandera sobre otra
de un color
diluyendo otros contornos,

el aroma de la pólvora
en la idea
y la sangre torbellina,
hambreando los estómagos

Es nunca un reclamo
concedido,
una flor jamás
perfumando latitudes,
un libro seco
de conciencias apagadas,
una mano
cerrada en agonía

es siempre y es nunca
es todo y es nada
es hoy

el futuro
que se va
....

rojA

la ReVuelta

Me desperté inquieta. Todavía tu calor besaba mi mañana y releí esos versos, como lánguido fantasma que acecha eternidades. Un reflejo gris en la mirada, me acusó siniestro y mudo y solo, sin pronunciar siquiera una palabra.

No hizo falta nada más. Respiré profundo y en una mano abierta estreché las culpas del verdugo, las exprimí, las astillé y toda la sangre se anegó de humo. Comulgué en ese segundo con la vida y me restregué en tu muerte, embadurnándome de idea. Sin promesas, prometí quererte y ya no sé… si acaso pueda.

Hoy vuelvo a ser nadie en esta orilla. Hoy no tengo nombre. Hoy se extinguió mi sed y vuelvo a las calles de la noche larga, donde mis pies se pierden de miserias y el corazón se desvanece en estandartes de neblina.

Gira tu presencia azotándome las hojas…. El viento de otoño me hiela el olvido y necesito arrancarte la luz de mis espejos, para hacer de cuenta que puedo conmigo…. Y sigo imaginando que vivo y que lucho y que existo y que sé no querer… (te) cuando digo…

Quiero el abrigo vacío de un abrazo y la errante desnudez del vagabundo.
Quiero perder el vuelo en la batalla y derrumbarme exhausta en un abismo.
Quiero estallar mi amor en mil esquirlas que asesinen el hambre del deseo.
Quiero saber, que mi piel como carnada, es indeleble en las fauces del destino…

aunque sea solo, por esta única vez……….

mhiel silvestre

hace tanto...

Revolvía el arcón de los recuerdos y además de un profundo precipicio de distancias, asomó el cariño impregnado de las horas, que compartí en tu búsqueda… desentrañándome.

Me quedé pensando en el deseo, como el motor que activa el Universo. Y cuántas tempestades embestimos sin reparo, con el único afán de llegar hasta la meta.

Aquel día no fue diferente entre nosotros. Encontrarte y encontrarme … fue el inicio y el final de otra partida y el regreso, a la rutina sigilosa del camino… satisfechos (¿?)Yo de besar la arena de tu orilla, y de plasmar en tus ojos la esperanza… de saber que existe el reflejo de la noche…..nítida y serena… sin fantasmas.

mhiel

Siempre me quedará la duda de dos o tres por qués
Siempre tendré que acostumbrarme a ser pasado
Siempre digo que no existe el siempre y esa foto, prueba que es verdad

cuando te sueño...

cuando te sueño... imagino que imaginas
que la flama es tu vida
que hay lumbre en tus ojos
que encienden llamaradas

imagino que sueñas
que el fuego se derrama
que el calor te salpica
y se despierta voraz...
tu alma

en algún lugar, siempre cabe una esperanza
o una mano amiga, con vocación incendiaria...

rojA piromaníak

Carta abierta a mis acusadores

Carta abierta a mis acusadores “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón ..." Salut Inés, Décima Musa



Siglo XXI, cualquier día de éstos

Congéneres de especie:

Hace muy poco, leí un informe donde se asegura que la vida en pareja aumenta las expectativas de longevidad y hasta se le pone precio a cada año compartido, como convalidación económica estimable…..Con una sonrisa pensé en voz alta: Me moriré joven y pobre.

No estoy en pie de guerra contra la felicidad, ni en una cruzada anti estabilidad conyugal, pero creo haber descubierto que las riendas de mi plenitud, conducen a otros caminos menos transitados, siempre.
Si no quiero la eternidad, eso me convierte en una loca.
Si actúo como siento, paso a ser una hereje.
Si recojo los despojos que otras maltratan… con todas las letras desfilo el escarlata de la promiscuidad…

Son las reglas del juego de los que transgredimos las reglas. Porque existe el sexismo de cara al futuro. Existe el prejuicio. Existe la mentira y existe todo lo que existe para hacer factible la expansión de la más severa hipocresía.

Quien pueda prometer un sentimiento, miente. El sentimiento no es un dogma absolutista sino el ciclo fecundo de una flor que brota, aroma, se deshoja y marchita. No está en la naturaleza humana la estabilidad. Nuestros ancestros seguían su sentido común cuando defendían el espíritu del clan… el socialismo primitivo… las garantías comunitarias… la libertad de ser auténticos. Pero todo fue negado y nos volvimos exclusivistas. Individualistas. Obedientes. Monógamos. Temerosos. Estructurados. Capitalistas. Institucionales……

Conservar y heredar bienes es el rito fundacional de la fe y el amor civilizados. Mi única fe es la libertad y el amor que profeso, es la vida misma. Yo no tengo más que mis dos manos. Mi promesa es el instante y mi fortuna el deseo, que me mantiene alerta como imán de lo imposible.

Jamás te seré fiel, Evolución. Mi espíritu de piedra me condena a tu hoguera y desde el dolor más fecundo de las llamas, seguiré muriendo….. loca….. pobre….. promiscua…… joven…… y salvajemente libre….. para volver a nacer.

mhiel silvestre

PS/ESTE….. A mis viejos: apaguen la vela porque no se vuelve de donde yo estoy
PS/OESTE…..A mis amigos: sepan que jamás fue contagioso
PS/NORTE…..A mis hombres posibles e imposibles: todo fue es y será siempre verdadero
PS/SUR... A mi hijo: no hay pasos mas seguros, que los que das por amor

historia en bis

historia en bis Sí, ya sé. No digas nada más. Es lo usual. Si anduviera a la búsqueda del amor eterno, habría exiliado mis últimos suspiros a algún bosque siberiano o hacia el filo de un volcán.

No necesito escucharte ninguna proclama incumplible, ni siquiera me ilusiona el bosquejo de un "te quiero". Es tan mezquino el deseo, que inventa al acecho los mas turbios juegos y vencida, a la vera del día apuesto mis fichas ......... a otro corazón.

¿cuántas vidas me quedan...?

rojamhel

desencuentro

Hoy me perdí en medio del cemento. Estaba tan vacía que los sonidos de la calle hacían eco y retumbaban dentro de mí, con tanta fuerza y tanta insistencia, que debí sentarme en un umbral y esperar a que amainara el tráfico.

Al ras del suelo, la ciudad se ve imprecisa. Los tacones son siempre tajantes. Las rodillas flexionan los relojes, a toda máquina sin desvíos ni vaivén.

Al ras del suelo, se vuelve imperceptible la mentira. Las lenguas se confunden y no hay ojos que intercepten el dolor.

Al ras del suelo, una hormiga es todo el universo.

Al ras del suelo ...
hoy no supe, quien soy.

mhiel

buena escuela ?

buena escuela ? Se sentía mal y tenía algo de fiebre, momento de debilidad en que todavía quiere que lo mime como a un gato, porque en cualquier revés sabe sacar las uñas sin aviso.
Le conté que cuando era muy chiquito, le gustaba un juego para pasar las horas interminables en la cama, y removí la historia repetitiva en la memoria.

"Este encontró un huevito.... Éste lo cocinó.... Éste lo peló... Éste lo saló..."

Cada dedo de su pie pasó por mis manos frías sin cosquillas. Sus ojos vidriosos y su seño espectante de un final mas que conocido, olvidado y ahora recuperado.

"Y este gordo pícaro... se lo comióooooo..."

Antes de que dejara de pronunciar la última O, me interrumpió serio y contundente.

"¿Te das cuenta del trasfondo económico que tiene ese cuentito?...Los pobres cuatro flacuchos laburaron tanto para que ese gordo burgués venga a aprovecharse..."

Nos reímos mucho a pesar de los dolores y las fiebres. Como siempre, me dejó pensando y ahora empiezo a sospechar que tal vez, solo tal vez..... no hicimos las cosas tan mal entre nosotros.

o si?

rojA